[Análisis] Pragmata

Título: Pragmata                       Plataformas: PlayStation 5, Xbox Series, Nintendo Switch 2, PC

Género: Acción, Puzles              Distribuidora: PLAION

Para hablar del título que hoy analizamos debemos retroceder hasta 6 años atrás, cuando en 2020, Capcom dejó ver las primeras imágenes de Pragmata durante la presentación de PlayStation 5, finalizando el teaser con una fecha de salida estimada para 2022.

El juego ha sufrido un tortuoso y largo desarrollo, tanto es así que recibió un segundo retraso, revelando que saldría al siguiente año 2023 para, finalmente, retrasarse indefinidamente…hasta hoy.

Inicialmente, juego que en sus primeras impresiones suscitó una gran curiosidad por su ambientación y por salirse de la norma de lanzar secuelas de títulos de éxito. Tras un fin de generación actual que iba a lo seguro con lanzamientos de múltiples secuelas, remasterizaciones de grandes títulos del pasado y remakes, por fin una desarrolladora del nivel de Capcom salía de su zona de confort para lanzar un título nuevo y original y eso, a los que somos de la vieja escuela en donde el lanzamiento de nuevas IPs era una constante, merecía como mínimo un seguimiento en profundidad de la propuesta que Capcom tenía que ofrecernos.

Los numerosos retrasos y la poca información que recibíamos acerca del título auguraba lo peor aunque, desde la desarrolladora nipona, prometían que Pragmata, pese a las dificultades, vería la luz en la actual generación de consolas y no pasaría al cajón de proyectos descartados.

La espera ha sido larga pero ya podemos decir que Pragmata, después de hacerse de rogar, llega a nuestras manos para ofrecernos un shooter que se sale de la norma de los juegos en tercera persona del estilo, sabiendo mezclar a la perfección la acción junto a pequeños puzles gracias a las habilidades de hackeo de Diana, las cuales cumple un papel imprescindible dentro de la mecánica de juego.

HISTORIA

Antes de entrar en detalle acerca de la trama de Pragmata, me gustaría hacer un inciso para comentar que, sea casualidad o no, el título llega en un momento histórico en la carrera espacial real, en donde los diferentes proyectos de la NASA y la Agencia Espacial China compiten como en los años 60 en plena guerra fría por llevar después de 60 años de nuevo el hombre a la luna para, en el futuro próximo, poder crear bases lunares donde el ser humano pueda habitar  nuestro satélite natural.

Una de las finalidades de crear una base lunar es, además de poder ser utilizada como lanzadera para la conquista de Marte (algo que a día de hoy suena a ciencia ficción), es poder explotar los recursos minerales de la misma, no tanto para traerlos a la tierra como poder utilizarlos en la construcción y ampliación de la futurible base habitable.

Pues bien, después de esta turra, la cual es la ruta real a seguir por la NASA, cabe destacar el enorme y gigantesco paralelismo de la trama del título, o al menos parte de ella, con el futuro que nos depara en la conquista del Sistema Solar.

Pragmata nos sitúa en un futuro quizá no muy lejano en donde ha conseguido instaurar una base científica en la Luna, donde se realizan numerosos experimentos con un nuevo elemento mineral único de nuestro satélite y con el cual, gracias al avance de la tecnología, puede ser utilizado para realizar con avanzadas impresoras 3D, edificios y todo aquello que nos podamos imaginar. Esta base lunar gigantesca, conocida como «La Cuna», además de llena de científicos, cuenta con otra tecnología que gestiona absolutamente toda la instalación: la inteligencia artificial conocida como IDUS, la cual controla todos los androides creados como asistentes para experimentos o la expansión de la base.

Desde la tierra, hace varios días que se perdió la comunicación con «la Cuna», mandando así a una expedición de astronautas a intentar saber el estado de la base lunar y, de ser un problema en las comunicaciones, solucionar los desperfectos. Una vez aterriza la nave, descubren que La Cuna está completamente desierta y en parte, destruida, descubriendo así que la IA que la gestiona, ha tomado el control y utiliza a diferentes androides para eliminar a todo ser viviente de la base y eliminado así a casi toda la expedición de rescate.

Hugh Williams, ingeniero del grupo de rescate enviado desde la tierra, consigue sobrevivir a duras penas gracias a la ayuda de una Pragmata, una adorable androide con forma la forma humana de una niña de 10 años, la cual posee la capacidad de hackear los sistemas controlados por IDUS y que, una vez conoce a Hugh, decide ir con el para ayudarle a escapar de la luna e intentar volver a casa.

A partir de aquí, Hugh y Diana (el nombre con el que nuestro protagonista decide llamar a su nueva compañera de viaje), entablan una relación paterno filial con momentos realmente enternecedores que, aquellos que somos padres, sabremos apreciar.

GRÁFICOS

Capcom, como no podía ser de otra forma, emplea su potente motor RE Engine en el desarrollo de este shooter de ciencia ficción, consiguiendo crear escenarios de lo más variopintos con un buen nivel de detalle aunque, como era de esperar, Pragmata no es un juego con el presupuesto de Resident Evil a sus espaldas, por lo que aunque el apartado gráfico es más que notable, no estamos ante un juego puntero en este apartado.

Y es que la ambientación espacial debido a su apartado artístico quizá no ayude en que el título sea más vistoso, abusando de entornos y escenarios de tonalidades blancas y metalizados que no permiten hacer un alarde técnico en texturas ultra detalladas salvo en los modelados de los personajes, sus trajes o el pelo de Diana.

En el apartado artístico, lo que más destaca es el diseño de los diferentes enemigos, especialmente los jefes, los cuales poseen un buen diseño mecánico y futurista pero que igualmente peca del uso de tonalidades y elementos excesivamente claros en sus texturas y modelados.

El título cuenta con versiones en todas las consolas de la actual generación, mostrando en todas ellas un acabado sobresaliente en donde destaca un rendimiento excelente en todas las plataformas, destacando por encima de todas las versiones de PC y Xbox Series X, que cuenta con un rendimiento estable a 60 FPS (incluido en series S pese al excesivo sacrificio que debe hacer en la resolución de texturas y la ausencia de RayTracing), cosa que la sobremesa de Sony no consigue ni siquiera en su modo rendimiento.

JUGABILIDAD

Si hay algo que hace atractivo y muy original a Pragmata es su mezcla perfecta entre juego de acción de disparos en tercera persona y la resolución in-game de puzles durante la propia acción gracias a las habilidades de Hackeo de Diana. En un inicio pensábamos que se nos iba a hacer complicado resolver dichos puzles mientras prestábamos atención a los ataques enemigos, ya que la acción del juego no sufre ninguna pausa y tendremos que ser rápido en resolver los puzles de hackeo con la mayor eficacia posible si queremos asestar un daño mayor al  enemigo.

Pero antes de ahondar en este sistema de juego, debemos mencionar un poco en qué consiste y cómo se estructura la jugabilidad de Pragmata y algunos detalles importantes que conocer que cumplen un papel vital a la hora de resolver los puzles de hackeo.

Pragmata no es un juego de mundo abierto. Disponemos de un refugio principal donde poder mejorar las armas que tengamos o imprimir los modelos de armas nuevos que encontramos durante la aventura. Además, el refugio también será donde podremos mejorar ciertos atributos de Hugh y Diana o desbloquear nuevas habilidades para ambos personajes si disponemos de los recursos necesarios para ello y los cuales iremos recolectando en cada uno de los niveles que componen la base y que deberemos acceder desde el tranvía del refugio.

Además, esta sección segura de La Cuna es donde iremos exponiendo una serie de los muchos coleccionables disponibles en el juego. Muchos de estos son escenas, objetos u otros elementos comunes de la tierra que podremos imprimir si localizamos sus respectivos hologramas escondidos en el escenario. Con ellos iremos enseñando y interactuando a un nivel mayor de profundidad con Diana, enseñándole un mundo nuevo por descubrir del que poco a poco se siente más atraída. Tendremos la opción de interactuar con Diana en innumerables ocasiones, mostrando secuencias específicas de diálogo en función a lo que vayamos desbloqueando y a sus nuevas inquietudes por conocer más sobre Hugh, su pasado y la Tierra. Incluso podremos desbloquear algún mini-juego con Diana dentro del refugio.

Entrando en el sistema de juego, como ya hemos mencionado, iremos yendo a diferentes secciones de la base lunar desde el tranvía del refugio, una vez allí con nuestra inseparable y vital Diana, deberemos de ir explorando el mapeado (de dimensiones considerables, hasta completar todos los objetivos de cada sección.

Gracias a Diana, dispondremos de un radar que podremos emplear en todo momento para indicarnos el camino que debemos seguir a través de un indicador en la pantalla (y el cual podremos mejorar para mostrarnos dónde se encuentran los diferentes coleccionables de vital importancia dentro de la historia, ya sean coleccionables que profundicen en cómo han ocurrido los acontecimientos dentro de la base como textos o diarios en forma de hologramas o recursos importantes para mejorar nuestros personajes y habilidades.

La exploración tiene así un papel bastante importante si somos completistas en lo que a trofeos se refiere. Habrá paredes holográficas que podremos atravesar, zonas que requieran un uso perfecto de nuestro propulsor espacial para desplazarnos por el aire y alcanzar zonas de difícil acceso o podremos usar las habilidades de Diana para desbloquear puertas bloqueadas por un código de seguridad, etc.

Para hacer frente a las amenazas que surgirán en nuestro camino, podremos hacer uso de un arsenal discreto de armas, disponiendo inicialmente de una pistola como arma base que dispondrá un daño y una capacidad de cargador discreta pero que se recargará automáticamente tras un tiempo de cold down. Además de nuestra arma principal, iremos encontrando en el escenario otros armamentos más potentes pero que dispondrán de munición limitada que no se recargarán automáticamente a no ser que encontremos un arma similar en nuestro periplo.

También habrá cofres y diferentes secciones más complejas de la habitual que requieren de una tarjeta para poder acceder al su interior y obtener un loot especial como diferentes módulos de hackeo que podremos asignar a Diana para ayudarnos a hacer frente a los enemigos. Y hablando de esto, vamos a detallar el peculiar y adictivo sistema de combate de Pragmata.

Cuando nos encontremos frente a un enemigo podremos dispararle de forma convencional sin realizar el hackeo de diana, pero el daño será mínimo gracias a que sus puntos débiles están protegidas por su fuerte exoesqueleto creado de mineral lunar. Cuando apuntamos con nuestra arma frente al enemigo a una distancia determinada, se activa el modo de hackeo de diana (haciendo uso del gatillo izquierdo del mando). En ese momento y con los botones de acción del control, tendremos que ir completando una serie de casillas en una cuadrícula (a modo del juego de la serpiente) desde el punto de inicio hasta la cuadrícula final indicada por poseer un color verde.

A la hora de llegar a nuestro objetivo final de hackeo, para poder hacer un hackeo más profundo que permita realizar un mayor daño, tendremos que pasar sobre las casillas azules que aparezcan en el puzle (si pasamos por un mayor número de ellas mayor será el efecto del hackeo) al igual que, si queremos utilizar las habilidades de los diferentes nodos especiales que otorgan un mayor daño al disminuir la defensa enemiga, provocar una mayor capacidad de aturdimiento al enemigo para poder dispararle más tiempo etc (en función de las habilidades de los diferentes módulos y nodos que podremos encontrar y recolectar durante la aventura), deberemos pasar también sobre los nodos indicados de color amarillo en el puzle.

A primera vista puede parecer algo sencillo…pero cabe mencionar que el movimiento y los ataques de los enemigos no se pausa ni entramos en un modo de cámara lenta…por lo que deberemos ser rápidos a la hora de solucionar el laberíntico sistema de hackeo para obtener el mejor resultado de las habilidades de Diana.

Una vez hackeamos al enemigo, sus puntos débiles (en su mayoría muy intuitivos pero que podremos identificar si utilizamos el escaneo de Diana) quedarán expuestos durante un tiempo determinado antes de que en enemigo se recupere. Será ahí donde deberemos hacer uso de nuestro armamento para derrotar lo más rápidamente posible a nuestro enemigo (algo importante cuando nos enfrentamos a un grupo numeroso de ellos, que serán los momentos más frenéticos y complicados del enfrentamiento.

A medida que exploramos y combatimos, Diana irá rellenando una barra de estamina que nos permitirá hacer un ataque especial mucho más poderoso, capaz de aturdir e inmovilizar al enemigo durante un largo periodo de tiempo. Este ataque será especialmente útil cuando nos enfrentemos ante jefes o enemigos con muchos puntos de vitalidad (o grupos de enemigos numerosos ya que el ataque afecta a un área del escenario determinada).

Los módulos antes mencionados (de los cuales hay una multitud de ellos que evitaremos explicar para no extendernos demasiado otorgan un modo de juego más estratégico, ya que no podremos equipar todos los módulos y nodos que queramos antes de partir del refugio (aunque si podremos intercambiarlos con los nodos de hackeo que podremos encontrar en el escenario o que nos proporcionan los enemigos una vez los derrotamos (siempre y cuando ya los tengamos desbloqueados). Gracias a ellos y a la duración no especialmente larga del juego, el sistema de juego no se vuelve repetitivo ya que, salvo lo que acabamos de comentar de las diferentes habilidades que nos proporcionan los nodos, el sistema de hackeo y por ende, de puzle, es siempre el mismo.

SONIDO

Pragmata cuenta con una manda sonora muy peculiar ya que es capaz de combinar piezas ambientales relajantes y muy inspiradas tanto por lo que ocurre en pantalla como por la ambientación, con otras piezas potentes que nos ponen la adrenalina al límite en los momentos de más acción con música de tipo electrónica, rápida y que nos podrá a mil por hora en los momentos de mayor dificultad del juego.

El toque futurista y electrónico es una constante en una banda sonora que, sin ser memorable, acompañan a la perfección tanto en los momentos más oscuros de la trama como en los más sensibles y emotivos de la relación de Hugh con Diana. Para reforzar la inmersión y la empatía hacia ambos personajes, el título cuenta también con un excelente doblaje al castellano que expresa con naturalidad y realismo el carácter de una supuesta niña que descubre con curiosidad y con la inocencia de un niño un mundo totalmente desconocido para ella y la de un hombre de cierta edad y solitario, que no ha podido disfrutar de una familia convencional.

CONCLUSIÓN

Pragmata es una «rara avis» en la industria del videojuego…y más sabiendo que viene de la mano de una de las desarrolladoras third party mas importantes del mercado actual y de la historia de los videojuegos como lo es Capcom. En una industria menos masificada de títulos de compañías grandes dado el alto costo económico y de tiempo que requieren las grandes producciones, difícilmente vemos en el catálogo un juego que arriesgue y no vaya a tiro hecho al ser una remasterización o una secuela de alguna franquicia de éxito. Las nuevas ideas fuera del las desarrolladoras independientes, no es algo que veamos todos los días y, que Capcom salga de esa zona de confort que mira más por contentar a los accionistas que a los jugadores al desarrollar la enésima entrega numerada de la franquicia de turno, es de agradecer….y mucho.

La trama de base del juego no es especialmente profunda, pero de la misma, lo que más destaca es el fuerte vínculo que tanto Hugh como Diana, transmiten en su especial relación padre/hija que va desarrollándose durante todo el título…realmente conmovedor.

Técnicamente estamos ante un título notable que no destaca de sobremanera en su apartado técnico aunque si en su diseño artístico futurista, especialmente en los enemigos. Lo que si sobresale dentro del título es su peculiar fusión de géneros en sus mecánicas de juego. La exploración cuenta con un rol importante en Pragmata y la forma en la que se combina la acción frenética que puede llegar a recordar a un survival horror por lo asfixiante que puede llegar a ser en determinados momentos, como la inclusión de los puzles de hackeo haciendo uso de las habilidades de Diana, otorgan cierto toque estratégico (en función de los módulos y nodos que equipemos en el refugio antes de acceder a cada sección de la base lunar) que, además de otorgar un plus de dificultad ante la necesidad de ser rápidos en nuestros movimientos y elecciones, es realmente adictivo.

Pragmata es uno de esos juegos que se sienten de antaño, no tanto por sus originales mecánicas ni temática, sino porque nos recuerda a una época en donde las desarrolladoras arriesgaban mucho más y, para surtir el catálogo de una consola en pasadas generaciones, tiraban de originalidad y grandes ideas que lograban plasmar en un sin fin de títulos que no formaban parte de grandes franquicias.

NOTA: 8.5


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